Consejos

    Siempre haremos las fotografías con luz artificial con el trípode.

 

Los focos fotográficos dan una luz blanca muy rica en rayos azules, al contrario que las bombillas normales, que dan una luz rica en rayos rojizos. Estas dos clases de luz, se plasman sobre la película de forma muy diferente a como las apreciamos con los ojos. ¡Hagamos algunas pruebas!

 

    Donde el foco no baste, o sea demasiado para

una buena iluminación, podremos usar reflectores

de distintos materiales, siguiendo estos índices de

refracción:

 

Superficie Reflexión

Espejo metálico 95 %

Yeso blanco 90 %

Papel o cartón blanco 60-80 %

Superficie gris 20-60 %

Papel o cartón negro 10 %

Terciopelo negro 0,3 %

 

 

 

 

 

 

 

Es de gran importancia para la fotografía con luz artificial la iluminación de las sombras demasiado oscuras. La diferencia entre zonas claras y oscuras, nunca debe sobrepasar los seis o siete saltos de velocidad/diafragma de la cámara (controlar con el fotómetro). Para reducir estas diferencias, podemos utilizar métodos, como añadir un foco de iluminación difuso hacia la parte de las sombras. Un utensilio que se utiliza con frecuencia es un paraguas abierto en un blanco o beige claro con un foco tras él.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Asi iluminamos todo el cuerpo y resaltamos la cara con el flash.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Asi conseguimos todo el cuerpo iluminado y la cara(mirando a la camara) con media luz, da un efecto mas calido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Colocando un foco detras del modelo conseguimos una especie de halo luminoso, sobre todo en el pelo, el flash resalta el rostro, consiguiendo el efecto de aislar al modelo del resto.