¿Cómo hemos sobrevivido a nuestra infancia?
Mirando atrás es dificil creer que estemos vivos en la España de antes:
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros,
sin sillitas especiales y sin air-bag;Hacíamos viajes de 10-12 h., con
cinco personas en un 600, y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas
con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos.
Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a "lo que
hace la madre hacen los hijos",esto es a ver quien era él mas bestia.
Pasábamos horas construyendo nuestros "vehículos" con trozos de rodamientos
para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que nos habíamos
olvidado de los frenos. Después de chocar con algún árbol,aprendimos a
resolver el problema.
Jugábamos a "churro va" y al pañuelo y nadie sufrió hernias ni dislocaciones
vertebrales.
Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos
cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos.
Eso sí, nos buscábamos maderas en los contenedores o donde fuera y hacíamos
una fogata para asar patatas y contar historias de miedo.
No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna
ley para castigar a loS culpables.
Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran
cosas de niños y se curaban con Mercromina y unos puntos. La mitad de los
compañeros de clase tenía la barbilla rota o algún diente mellado. ..
Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a superarlo.
Ibamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que
rara vez, tenía refuerzo para los hombros y mucho menos ruedas.
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno
era gordo y punto.
Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas
de refrescos y nadie se contagio de nada. Solo nos contagiábamos los piojos en
el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente.
No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de televisión,
películas en vídeo, sonido surround, móviles, ordenadores ni Internet, pero
nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y tirándonos
por los suelos destrozando la ropa.
Nosotros sí tuvimos amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O ni siquiera
quedábamos, salíamos ala calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas,
al peón, a las bolas, a la lima, al rescate ..., en fin tecnología punta...
Ibamos en bici o andando hasta su casa y llamábamos ala puerta.jlmagínense!,
sin pedír permiso a los padres, nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel
sin ningún responsable ¿Cómo lo conseguimos?
Hicimos juegos con palos y balones de fútbol improvisados, y comimos pipas
y aunque nos dijeron que pasaría, nunca nos crecieron en la tripa ni tuvieron
que operarnos para sacarlas.
Bebíamos agua directamente del grifo de las fuentes de los parques,
agua sin embotellar.
Ibamos a cazar lagartijas y pájaros con la "escopeta de perdigones", antes
de ser mayores de edad y sin adultos, DIOS MíO!!
En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos,
los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción.
Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repitieron curso.
Que horror, no inventaban exámenes extra, y ligábamos con las chicas persiguiéndolas
para tocarlas el culo y jugando a beso, verdad y atrevimiento, no en un chat
diciendo :) :D:P
Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias.
No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos,
si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un guantazo
o un zapatillazo.
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos acrecer con todo ello.
¿ Tú eres uno de ellos? .
Enhorabuena!
Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, antes de que los
abogados, las instituciones sociales, los políticos y los gobiernos regulasen nuestras
vidas, para nuestro propio bien.
Nardo de Carcaixent